Teatro La Fortaleza
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La Tentación es una puesta en escena que parte, como todas las del grupo cienfueguero La Fortaleza, de una investigación. Llega a la Sala Adolfo Llauradó de La Habana a propósito de las Jornadas Villanueva que celebran el Día del Teatro Cubano (22 de enero).
Esta temporada permite una justa confrontación del trabajo dramatúrgico y actoral de La Fortaleza con un grupo poblacional diferente al que cotidianamente se dirigen…y logra la comunicación.
No es sui géneris una compañía comunitaria, pero en este caso podrían encontrarse particularidades, en especial por su sede, la que debía haber sido Ciudad Nuclear, en Juraguá, ubicada a la entrada de la bahía de Cienfuegos, y a unos 45 kilómetros de la ciudad del mismo nombre.
Atilio Caballero, director del grupo, remite al dossier del grupo para explicar al lector esa singularidad: Los acontecimientos de 1989 en Europa del Este cambiaron el rumbo del proyecto, que en 1992 se paraliza definitivamente, quedando a medias tanto la construcción de la planta nuclear como la de la ciudad aledaña. Esta situación generó agudos conflictos de orden profesional y humano entre los habitantes de este enclave poblacional, al verse reducidas drásticamente las posibilidades de realización tanto laboral como familiar y existencial a raíz de este suceso. A lo que debe añadirse el hecho de ser una población proveniente de todas partes de la isla, sin un arraigo particular por el entorno y el nuevo lugar de residencia.
Con Caballero, dramaturgo, poeta y crítico, conversamos sobre el grupo y la nueva puesta, La Tentación, en la propia Sala Llauradó y la primera petición es una valoración de las investigaciones, los temas y las puestas anteriores.
Es la CEN (Central Electro Nuclear) el espacio que escogimos para nuestras investigaciones y creación teatral. Tomamos en consideración las circunstancias especiales de la vida cotidiana donde laboramos y vivimos. Nuestro grupo se caracteriza además, por la creación colectiva, desde la selección del tema hasta la puesta en escena. Hasta ahora las piezas parten de textos de la dramaturgia o la literatura universal contemporánea a los que incorporamos nuestra visión particular del tema.
¿Algunos ejemplos?
El primer espectáculo fue sobre la violencia. Tomamos como pauta textual esa pieza clásica del teatro alemán contemporáneo que es Woyzeck, de Georg Büchner. Después investigamos sobre trastornos mentales y fuimos al Hospital Psiquiátrico de Cienfuegos, y surgió el segundo espectáculo, Tigre, que parte de un texto no teatral, la novela corta de William Saroyan El tigre de Tracy. También, tenemos el unipersonal X, inspirado en la autobiografía de Malcolm X, llevado a escena por el actor Osmel Portilla, con el cual hicimos una reflexión sobre el sentido del deber y la responsabilidad individual en la sociedad contemporánea.
También tienen piezas para los niños…
Así es, pero ésos espectáculos los llevamos a los llamados espacios alternativos, plazas, mercados, calles, en general espacios abiertos. Puedo mencionarle La bruja y el camarón, parodia del clásico de los hermanos Grimm El camarón encantado, partiendo de la versión hecha por José Martí para La Edad de Oro, y El canto de la cigarra, estructurada a partir de una idea de Onelio Jorge Cardoso.
Llegamos a La Tentación…
Es un espectáculo que parte de la investigación que hicimos en la CEN, donde vivimos, que es un lugar de tránsito. Tratamos acerca de todo lo que implica la emigración, tanto en Cuba como en otros países. La pauta textual de la cual partimos es la pieza Mr. Soul, de la dramaturga uruguaya Raquel Diana. Nos apropiamos del texto y de lo que coincidía con nuestra investigación fuimos elaborando el espectáculo, por eso no es una puesta de Mr. Soul, es La tentación.
Si bien la emigración es la base, ¿qué otros sentimientos mueven la obra?
Además, hay una reflexión profunda de uno de los temas más universales, el debate sobre el bien y el mal. ¿Dónde se define? De ese binomio precisamente surgió el título. Por lo general, cuando tomamos una decisión que nos parece trascendente siempre está la presencia de una entidad que intenta hacernos obrar de otra manera, a veces se le llama mal. En el espectáculo hay siempre una fuerza que está moviendo a las personas a hacer otra cosa. Este es el conflicto que mueven las acciones fundamentales.
¿La realización?
Me ocupo de la dramaturgia, diseño de escenografía y vestuario y la dirección artística. En este caso son cinco actores, y el grupo tiene siete.
Siendo usted un escritor, ¿No le provoca montar un texto propio?
Precisamente, ahora estoy escribiendo una pieza y sería el primer espectáculo con un texto propio a partir de unas investigaciones que hicimos. Cada actor escogió un personaje típico de la comunidad que haya tenido que reconvertir su vida, por ejemplo un ingeniero atómico que ahora ordeña vacas, un físico nuclear que ahora trabaja en la fábrica de tabaco. Se llamará La zona.
¿Qué nos puede decir en cuanto a la estética del grupo?
Siempre a partir de propuestas mínimas. Elementos simples que se transforman todo el tiempo en otras cosas. En Woyceck eran tres rampas que se transformaban en habitaciones, calles, paredes. En el caso de Tigre era una cafetera gigante y ahora en La Tentación son tanques de 55 galones. Trabajamos con pocos elementos que sean precisos y puedan transformarse”.
¿No le parecen muy dramáticas todas las propuestas del grupo?
No lo creo así, aunque por los temas se asuma. Por ejemplo, este último espectáculo es una comedia, no una tragedia, con tintes irónicos, no es de tonos grises.
Foto http://www.perlavision.icrt.cu
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