
Foto: Camerata Romeu
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Nuevamente asistimos a otra de las virtuosas entregas de la Camerata Romeu, única agrupación femenina dentro de la música de concierto cubana, de tanta convocatoria en la sala de la antigua Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, en el Centro Histórico habanero.
Si bien los presupuestos iniciales que trazó su directora, Zenaida Castro Romeu, de promocionar y reconocer el repertorio foráneo poco ejecutado se ha mantenido durante estos 13 años de trabajo, la Camerata no ha dejado de emprender interesantes proyectos donde aborda repertorios musicales de todos los tiempos.
El más reciente de ellos estuvo dirigido a la música inglesa posromántica y contemporánea a través de la Suite St. Paul de Gustav Holst, la Serenade Op. 20 de Edward Elgar, a quien festejaron los 150 años de nacimiento, y la Sinfonía Simple del muy conocido Benjamín Britten.
Aunque resulte polémico me atrevería a decir que las obras tenían algunos puntos en común, no me refiero a la simple deducción de que fueron escritas por compositores ingleses. El país en si no define todos los rasgos que caracterizan a un creador. Quizás sea la manera con que aborda la música esta orquesta: logran una sonoridad amplia, empastada y flexible matizada por un timbre cálido perceptiblemente latinoamericano.
Aunque sea bien diverso el carácter entre la Suite St. Paul y el Larghetto de Elgar, o el temprano Britten con su Sinfonía Simple, la Camerata Romeu le impregna sentimiento a toda la música que hace. Su directora extrae tras cada frase un sentido emocional, sea éste jovial o profundo.
Sin duda fue un buen concierto que hubiésemos querido seguir disfrutando más allá de los 50 minutos que duró, mientras sumamos a los aplausos el regocijo por las dos nominaciones de la Camerata Romeu en el Cubadisco de 2007, por cuenta de los compactos Raigal y Tampa-Habana-Oslo.
Entretanto, con mucho deseo esperamos el monográfico Non Divisi, del maestro Roberto Valera, que realiza la Camerata Romeu con el Sello Colibrí, en el cual incluye la Suite Caribeña para piano y cuerdas con la participación del laureado músico Marcos Madrigal.
* El autor es pianista y profesor de música del Conservatorio Amadeo Roldán
Foto http://www.camerataromeu.com
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