Jesús Ortega y La orquesta
Sonantas Habaneras
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Durante el transcurso del segundo Premio de Composición Casa de las Américas el instrumentista y compositor Jesús Ortega presentó el disco compacto La guitarra y yo, del Maestro Harold Gramatges.
El momento sirvió también a la interpretación de los guitarristas Rosa Matos y Eduardo Marín, quienes ejecutaron una de las obras contenidas en el compacto: Diez cuentos para dos guitarras.
El que La guitarra y yo se haya presentado en Casa de las Américas, reviste una especial significación por dos razones esenciales: Harold Gramatges estuvo por tiempo, al frente del departamento de Música de la Casa y –más que todo-, fue en dicho recinto donde se celebró el Encuentro de Guitarristas de América Latina y el Caribe; antesala de lo que fuera, poco después, el Concurso y Festival de Guitarra de La Habana.
Pero más allá del recuento histórico y de la cita con la memoria, este es un fonograma de factura impecable que nos muestra el desarrollo del autor mediante la intimidad y carácter sugestivo del instrumento.
Según Harold Gramatges, la guitarra es diabólica; sin embargo, al hacer el recuento necesario de lo grabado, descubriremos que Gramatges nos convoca con sus ángeles en la belleza de su discurso sonoro.
Pero la guitarra en Cuba no existirá en la plenitud en que se encuentra, si no hubiera existido un hombre de la dimensión de Jesús Ortega, profesor del instrumento, intérprete, compositor, promotor musical y editor de especial magisterio.
Posiblemente muchos compositores no guitarristas jamás hubieran escrito para la guitarra sin la presencia de Ortega. Lo propio ocurrió a Gramatges, que vio revisada, digitada y estrenada toda su obra, gracias a su amigo y viejo discípulo.
Excepcional privilegio de ambos el de perpetuar su amistad en el hecho artístico que son todas las obras para guitarra del Primer Premio Iberoamericano de la Música Tomás Luis de Victoria.
La factura del disco se aprecia desde el diseño de fotografía de Tomás Miñas hasta El aconcagua, hermoso cuadro de Alicia Leal, en franca alusión al hecho de que la guitarra reina en Latinoamérica.
Mención muy especial merecen las notas discográficas de Jesús Ortega, ágiles e inteligentes, en una suerte de memoria atrapada en el tiempo, pero multiplicada para disfrute de los que somos amantes de la guitarra en general y de la obra de Harold Gramatges en particular.
En el disco aparecen la impronta creadora e interpretativa de varios músicos. En primer lugar, aplaudimos la Fantasía que hace Ortega; disfrutamos de la Suite Breve, por Marcos Díaz Tamayo; o del excepcional Leonardo D´Angelis en Canti di Villa Grazioli, entre algunos de los momentos memorables de La guitarra y yo.
*El autor es compositor e instrumentista, profesor del Instituto Superior de Arte
y director de programas de CMBF, Radio Musical Nacional.
Foto http://www.cadenagramonte.cubaweb.cu
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