Hace cincuenta años, nos cuenta el Maestro Evelio Tieles Ferrer, se presentaban conciertos en las principales salas del mundo, donde el solista era el intérprete absoluto del espectáculo.
Así el gran violinista cubano Evelio Tieles ofreció una jornada exquisita en el Teatro Auditórium Amadeo Roldán, en la capital cubana, acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, bajo la dirección de su titular el maestro Enrique Pérez Mesa, con un programa de lujo:
Concierto para violín y orquesta en Re Mayor, opus 77 de Johannes Brahms, Concierto para violín y orquesta, en re menor, Opus. 47 de Jean Sibelius. En el cierre Édouard Lalo y su Sinfonía Española para violín y orquesta, Opus 21.
En homenaje a Ludwig van Beethoven en el aniversario 180 de su muerte se realizan, durante todo el año 2007, las diez Sonatas para violín y piano que escribiera el compositor alemán.
De la mano de las Sonatas en La Mayor opus 12 No.2 y La menor opus 23, seguido al piano por el joven talentoso Leonardo Gell, se presentó recientemente el maestro junto al Dúo Promúsica, en el escenario de la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís en los predios del Centro Histórico de La Habana.
Reitero que es un megaconcierto al interpretar esas tres obras que representan grandes en el repertorio violinístico, a lo cual Evelio Tieles responde nuevamente:
Disfruté a David Oistrakh en Moscú a finales de los años cincuenta del pasado siglo ejecutando el Concierto para violín y orquesta de cuerdas No 1 de Mozart, el Concierto para violín y orquesta de Beethoven y el Concierto para violín y orquesta de Sibelius, todos en una noche.
También yo interpreté en 1967 el Concierto para violín y orquesta en Mi menor de Mendelssohn, el Concierto de Chaikovski y el similar de Jachaturian en una misma función, acotó.
En 1875 Pablo de Sarasate estrena la Sinfonía Española opus 21, una obra de equilibrio que tiene a la habanera en varios de sus cinco movimientos de suite.
Para el maestro la pieza de Lalo es bien significativa pues con ella voló solo, me percato de la importancia de leer y profundizar en el texto que escribe el compositor, quien con sus señales le hace al intérprete proposiciones y el artista debe asumirlas.
El Concierto para violín y orquesta de Johannes Brahms no deja de ser imponente y constituyen uno de los más apreciados en el instrumento.
Es una gran obra de contrastes, afirma Tieles, quien ve también como majestuoso la cadenza escrita por Joseph Joaquim, el cual la estrenó en 1879. Con esta obra regreso a mi juventud, mas ahora desde los años de la experiencia.
El único Concierto que compuso Jean Sibelius para el violín vio la luz en octubre de 1905 y fue hecho en la tonalidad de re menor, siendo su opus 47.
La obra la estudié en la madurez, apunta el cubano, me hizo pensar mucho, a la altura de Brahms, Beethoven y Chaikovski. Fue escrita por alguien que tocó el violín, no hay nada en contra del instrumento en la composición.
Equilibrio y contraste fue la máxima del maestro Evelio Tieles. Un gran reto.
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