
Quinteto de Viento Santa Cecilia
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Me complace mucho poder comentar acerca de una novel agrupación musical cubana, a la cual me unen fuertes lazos de amistad y complicidad en su aparición.
Se trata del Quinteto de Viento Santa Cecilia que dirige una buena amiga de la vida y los escenarios, la clarinetista Dianelys Castillo, e integran Yailín Martínez (flauta), Ayamey Castañeda (oboe), Mileidy González (corno) y Mónica Acosta (fagot).
Si hacemos un poco de historia podemos percibir que ha sido toda una suerte la unión de estas cinco jóvenes en pos de contribuir, en alguna medida, a la divulgación del repertorio escrito para el formato y, con ello, al desarrollo de la práctica camerística en Cuba.
Algunas llegaron a sus instrumentos de manera casual y casi sin opción para continuar los estudios de música.
Otras lo hicieron por profunda vocación, pero lo cierto es que todas son excelentes músicos, con experiencia en distintos campos de la interpretación.
En su calidad de primeros atriles, fungieron en la Joven Filarmónica y la Orquesta de Cámara Amadeo Roldán, dirigida por los maestros Guido López-Gavilán y Daiana García.
Asimismo, se les ha visto indistintamente como solistas acompañadas, además de estas agrupaciones, por la Orquesta de Cámara de La Habana, la Orquesta Sinfónica del Gran Teatro de La Habana, la Camerata Romeu, la Orquesta Sinfónica de Villa Clara y las Orquestas Sinfónica y de Cámara del Conservatorio Guillermo Tomás.
Premiadas en los certámenes nacionales Amadeo Roldán y Musicalia de sus instrumentos, se destacan Yailín y Dianelys en el Concurso Internacional Juventudes Musicales, en Rumania, y el Concurso Internacional de Markneukirchen, Alemania; respectivamente.
Hace un par de años hubo la iniciativa de unirse en quinteto, pero solo quedó una presentación como testimonio de ello.
Con la madurez necesaria para emprender un proyecto de tal envergadura, no es hasta el 10 de mayo de 2007 que debutaron en el III Festival de Música de Cámara Amadeo Roldán, bajo el nombre de Santa Cecilia.
Con total acogida de público y comentarios de especialistas, despliegan, desde la fecha, una activa programación de actuaciones en importantes escenarios de La Habana, donde cautivan por su talento, frescura escénica y compromiso con el arte.
La seriedad y el rigor para con la música caracteriza también el quehacer, aún breve, de la agrupación. Resultado de tales empeños fueron estimulados, recientemente en el Concurso Nacional de Música de Cámara Musicalia, convocado por el Instituto Superior de Arte.
A propósito de la experiencia y lo trascendente del trabajo en conjunto para su interacción mutua, comenta su directora Dianelys Castillo.
…un gran reto para el grupo fue presentarnos al concurso con solo dos meses de fundado, en el cual obtuvimos el reconocimiento del jurado. A partir de ese momento, se han interesado en nuestro trabajo muchos jóvenes compositores, involucrándose en la creación de obras para Santa Cecilia, y otros ya consagrados como Guido López-Gavilán y Héctor Angulo nos han confiado piezas suyas.
No se puede dejar de hablar de la complicidad que ha surgido entre nosotras durante este tiempo. Hemos llegado a consolidar nuestra amistad, ayudándonos mucho a unificar criterios, siempre en función de lograr hacer la música para ser disfrutada por nosotras y que así el público lo reciba.
Nos acercamos al novel colectivo con la convicción de que será uno de los proyectos musicales que bien podría enriquecer el quehacer camerístico cubano en unos años.
Su bregar cotidiano garantiza tal afirmación. Condiciones artísticas y humanas no faltan, deseos de hacer, menos aún.
Santa Cecilia nos insinúa una profecía espiritual que se materializa con sus primeros resultados artísticos. Así pues, aplaudo desde este comentario al quinteto, agradecido ante la feliz iniciativa que entraña su creación.
* El autor es pianista y profesor del Conservatorio Amadeo Roldán.
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