Sería imperdonable para quien escribe este comentario, olvidar el centenario del nacimiento de una figura imprescindible en la historia de la guitarra y de la música en Cuba, Vicente González Rubiera, más conocido por… o simplemente llamado Guyún.
Fíjese usted que se ha expresado en la historia de la guitarra y de la música en Cuba sin especificar si es música popular, como piensan muchos especialistas o en la música de concierto como sugieren algunos que conocen profundamente nuestro devenir musical.
Sucede que me dirigía hacia los Estudios de la EGREM de la calle San Miguel a trabajar en uno de los llamados almendrones, transporte urbano que te puede costar de diez a veinte pesos si te bajas unos centímetros más acá o más allá, de un lugar predeterminado por nuestros socorridos y nunca bien ponderados taxistas cuentapropistas, según el léxico popular habanero.
Cuando escucho en una desbaratada bocinita del susodicho almendrón ¡por suerte era una y no dos! Y en una sonoridad casi ininteligible una efeméride: este 27 de octubre se recordaba a Vicente González Rubiera, Guyún, quien había nacido hace cien años en Santiago de Cuba.
¡Cómo se me podía olvidar tan importante efemérides!, pensé.
Sin embargo, continué meditando, el cumpleaños 80 del maestro Electo Silva, artista y promotor significativo del acontecer musical en la Isla.
Y proseguía con mis pensamientos y comencé a inquietarme pues debía recordar la trascendencia del paso por La Habana y específicamente gracias a la Sociedad Pro-Arte Musical, de la inmensa soprano Victoria de los Ángeles, y el Teatro Auditórium Amadeo Roldán conmemoraría otro trascendental aniversario y era una oportunidad de vincular a la artista española, la Sociedad, el teatro y las vivencias del autor, por entonces niño.
Pero las inquietudes de quien redacta estas líneas fueron aún mayores cuando recordé que no podía pasar por alto el primer Premio y el Premio de la Obra Obligatoria que obtuvo hace unos días en Costa Rica, el joven pianista cubano Darío Martín. Una noticia que había pasado prácticamente inadvertida, y que si seguía pasando el tiempo era puro fiambre. En definitiva, Juan Piñera no tiene también alma de periodista. Si no, que lo diga Mery Delgado, periodista y directora del noticiario A las Doce de la emisora CMBF Radio Musical Nacional, con quien colaboro semanalmente.
Y de pronto y casi llegando a la EGREM pues aún tenía que caminar unas convenientes y gratuitas cuadras, exclamé: ¡Guyún es el que se merece el comentario pues tuvo una hermosa vida y obra que regaló a raudales para que los que fueran llegando se forjaran sólidamente en los misterios de la música!
El legado de Vicente González Rubiera aún está por analizarse, pero lo que sí estamos seguros es que ha influido en todo músico sensible, dedíquese éste a la música de concierto o a la popular.
El abandonó una espléndida carrera de Intérprete hace setenta años para dedicarse al Pensamiento musical y a enseñar.
Sus experiencias y sabidurías las dejó plasmadas en un libro fundamental que debiera tener ediciones periódicas, pero lamentablemente no lo hacemos por inconsistencias mentales. Nos estamos refiriendo a La guitarra, su técnica y armonía, del cual expresó uno de sus admiradores más fervientes y absolutos, el maestro Leo Brouwer:
Mucho podría decirse de la ampliación que ha sufrido durante el siglo XX la música, tanto en lo universal como en lo nacional. Cuando se haga el recuento, el aporte de Guyún tendrá con este libro su marcado renglón.
Que nos perdonen el desenfado que hemos tenido en algún momento del comentario, alucinante y popular, como fue la personalidad de Guyún.
Pues hemos querido ascender hasta ti, querido Guyún, algo improbable, pues estás más alto de lo que todos imaginamos.
Damos gracias por haber coincidido en la vida y por haber tenido la oportunidad de cruzar algunas palabras contigo y verte en ocasiones de lejos.
Que en cada uno de los sonidos, acordes, armonías, obras que producen los mejores músicos cubanos haya algo de ti, Vicente González Rubiera y Cortina. Simplemente llamado Guyún.
* El autor es compositor e instrumentista, profesor del Instituto Superior de Arte y director de programas de CMBF, Radio Musical Nacional. |