El poeta y crítico de arte Rafael Acosta de Arriba es el autor del libro Los silencios quebrados de San Lorenzo, dedicado a Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, a quien este autor ha estudiado durante años, y que fue también el tema de su tesis para alcanzar el grado de Doctor en Ciencias Históricas, hace ya una década.
El investigador reflexiona y profundiza en sus acercamientos anteriores, y demuestra la continuidad de un sistémico trabajo de análisis y reflexión que se adentra no en el anecdotario, sino en el conocimiento de su ideario político y social, avalado el pensamiento cespediano por su amplia cultura, su perspectiva y visión universales y su humanismo, ese que lo llevó a liberar a sus esclavos al dar el grito de independencia, y a morir en otro febrero, en la Sierra Maestra, defendiendo la libertad y la justicia.
Como lo señaló el doctor Eusebio Leal al presentar el título, en el antiguo Palacio de los Capitanes Generales, hoy Museo de la Ciudad: Aquel 10 de octubre, en que se celebraba la onomástica de la reina Isabel II, fiesta de la monarquía, un grupo de hombres encabezados por Céspedes lanzaron el guante al rostro de la opresión y tuvieron el valor de hacer lo que solamente distinguidos precursores, en su mayoría olvidados, intentaron antes que él.
Así y a la personalidad, obra y trascendencia cespedianos se dedican estos ensayos que se adentran en el legado histórico, político, ético y social de un hombre fundacional, de quien fue el primer presidente de la República en Armas, y encabezó la guerra que años más tarde continuaría José Martí.
Y es que dentro del mundo editorial cubano, debemos también detenernos en la prosa reflexiva, en los numerosos y valiosos títulos que se vienen produciendo por los científicos sociales, como expresión del estudio de las raíces, valoración del pasado y nuestros orígenes, como pilares del presente y proyección hacia el futuro.
No podemos sólo detenernos en la ficción, porque renunciaríamos al desarrollo del pensamiento y la investigación humanísticos en Cuba que merecen no sólo estímulo, sino adecuado reconocimiento.
* La autora es escritora, periodista y biógrafa de José Martí. |