El 16 de noviembre, el día de San Cristóbal, la Ciudad de La Habana celebra sus 490 años y es como la Giraldilla que gira como la mejor veleta hacia los mares y los barcos que entran por la bahía, siempre una invitación para los ojos, para todos los sentidos, como solía expresarlo en sus novelas Alejo Carpentier, conocedor de la teoría de los contextos sartreanos que él incorporó a su narrativa y que tuvo en la urbe una suerte de alma, de alimento espiritual.
Un libro que ha nacido de la colaboración entre especialistas cubanos y andaluces, Mirando La Habana, calificado por el propio Historiador de la Ciudad, el Doctor Eusebio Leal Spengler como un libro que mira hacia delante, con ojos de futuro, resume una docena de años de intensa labor, y de una sostenida y abarcadora pasión, la de los arquitectos de Alicante Antonio Jiménez Delgado y Elena García-Molina Sáez, como se subrayó al ser presentado el cuaderno en el Palacio de Lombillo, en la Plaza de la Catedral.
En este proyecto que se ha materializado en el volumen participaron la Universidad de Alicante y la Caja Mediterráneo, de esa luminosa comunidad andaluza, tan próxima por las raíces y la propia espiritualidad a los cubanos.
Y, junto a los españoles significaron igualmente, especialistas del patrimonio arquitectónico de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, junto a la Universidad de Alicante, en particular, el Premio Nacional de Arquitectura Daniel Taboada Espiniella.
Este tomo es una suerte de viaje, de recorrido, nutrida su estructura y su propia concepción por las conversaciones sostenidas con Daniel Taboada, es conjugar el patrimonio tangible con el inmaterial, los edificios con el conocimiento de un viejo arquitecto. Pretende, pues, acentuar el acercamiento a los mayores y la importancia de la transmisión del conocimiento a siguientes generaciones. Y sobre todo, descubrir el amor que ellos han puesto en su trabajo para dejarnos un legado que pertenece a los que vendrán.
La historia, raíces, tradiciones, se sintetizan en esas páginas, al tiempo que se rinde un homenaje, en la persona del arquitecto cubano Daniel Taboada, a todo un colectivo humano que ha sido y es el protagonista de esa magna obra de patrimonio que encabeza Eusebio Leal Spengler.
Al texto y a las ideas que en el libro se exponen, se suma el valor añadido de su diseño, y el elemento plástico de la fotografía, que como suele afirmarse vale por mil palabras, no sólo en cuanto a información, sino desde el sentido de lo estético.
* La autora es escritora, periodista y biógrafa de José Martí. |