Las parrandas espirituanas
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Una de las tradiciones más queridas por los cubanos son las llamadas parrandas, en especial las que tienen lugar en el centro y sur de la Isla. Famosas son, desde hace más de un siglo, las que se celebran tradicionalmente en las provincias de Sancti Spíritus, así como las de Villa Clara y Ciego de Ávila.
Andar de parranda o parrandear tiene en Cuba un significado exacto: andar de juerga, de borracheras, como se dice de manera común, o perdidos durante varios días de fiestas. Es habitual la expresión: Fulano anda de parranda.
En la cultura nacional las parrandas son fiestas populares muy arraigadas en los municipios de Villa Clara, Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, en especial en época de las Navidades y fin de año.
Pero, y de esto queremos hablar fundamentalmente, si nos remitimos a esa palabra como género musical autóctono, entonces hay que remitirse a Sancti Spíritus, también conocida como la tierra del Yayabo (por el río que atraviesa la localidad) y cuna de la emblemática prenda de vestir conocida como guayabera (vocablo que surgió a partir de la voz indígena yayabera).
Las parrandas espirituanas nacieron en las zonas campesinas aledañas a la villa (la cuarta fundada por la colonia española) y es en las fiestas populares urbanas donde comenzaron a ganar popularidad y a ser cantadas. Desde el siglo XIX se celebran en Sancti Spíritus las llamadas Fiestas Santiagueras, y es en ellas, precisamente, en las que la tonada ganó auge y fama hasta la actualidad.
A pesar del tiempo transcurrido, la parranda como género musical no ha sucumbido ante los nuevos ritmos surgidos en una isla llamada La cuna de la Música.
En el presente hay varios grupos que interpretan esa música, en especial Parranda Espirituana, considerada heredera legítima de Parranda Hermanos Sobrinos, fieles exponentes durante décadas.
Uno de los tonadistas más importantes de este popular género nacido junto al Yayabo fue el fallecido Marcial Benítez, conocido como El Sinsonte Espirituano. A Benítez se le reconocía una voz virtuosa, de vibrante timbre. Su hijo Rolando ha seguido la tradición, y es uno de los actuales cultores de la parranda.
En la mitad del siglo XIX la familia del patriota independentista Mayor General Serafín Sánchez Valdivia creó un conjunto (que se mantiene aún) en el que el instrumento guía, y ese es un valioso aporte, no es la guitarra o el Tres, sino el violín.
Los tradicionales conjuntos parranderos se mantienen en vigencia en casi la totalidad de la geografía espirituana, y entre las agrupaciones más notables están las de Yaguajay, Iguará, Cabaiguán y Trinidad. De lo que se deduce de que hay parrandas y parranderos para rato como símbolo de identidad y cubanía.
Recuerde que no es un disparate decir: los parranderos andan de parranda. Algunos de ellos, quien sabe, quizás vayan cantando una de las más reconocidas del género, Ven cubano cuando quieras/ que te vamos a esperar/ para cantar y bailar/ en las Fiestas Santiagueras/ ¡Ay ay ay ayyyyyy! ¡Viva mi Cuba! con la lengua un poco enredada después de unos tragos.
Foto http://www.escambray.cu |