CMBF RAdio Musical Nacional
Portada:: CMBF Radio Musical Nacional
Actualidad:: CMBF Radio Musical Nacional
Música:: CMBF Radio Musical Nacional
Ballet y Danza:: CMBF Radio Musical Nacional
Artes Plásticas :: CMBF Radio Musical Nacional
Cine:: CMBF Radio Musical Nacional
Literatura:: CMBF Radio Musical Nacional
Teatro:: CMBF Radio Musical Nacional
CMBF Radio
De Nosotros:: CMBF Radio Musical Nacional
Programación:: CMBF Radio Musical Nacional
Transmisiones:: CMBF Radio Musical Nacional
Secciones:: CMBF Radio Musical Nacional
Sinfónica Nacional:: CMBF RAdio Musical Nacional
Educación:: CMBF Radio Musical Nacional
Identidad:: CMBF Radio Musical Nacional
José Martí:: CMBF Radio Musical Nacional
Voces en Línea:: CMBF Radio Musical Nacional
Links:: CMBF Radio Musical Nacional
Radio Cubana
Páginas Culturales
Galería:: CMBF Radio Musical Nacional
El Tiempo:: CMBF Radio Musical Nacional
Mapa del Sitio:: CMBF Radio Musical Nacional
 
borde
 
Sinfonica Nacional
jose martí
mesa redonda
cubaminrex
cubacontra_bloqueo
5 heroes
 
   
  Enseñanza del piano: orgullo para la nación cubana
 
Por Leonardo Gell*
 


Frank Fernández
Foto: Frank Fernández

El maestro Frank Fernández es reconocido como el primer pedagogo que aportó con sus alumnos los primeros premios internacionales logrados por pianistas cubanos que no habían estudiado en conservatorios de Europa y los Estados Unidos.

Podríamos tener en cuenta el deslumbrante éxito de Jorge Luis Prats cuando, en 1977, conquistó el Gran Premio y los Premios Especiales Cherrillón Bonnard, Mohan y Maurice Ravel en el Concurso Margarite Long, de París, tras graduarse de nivel medio en la Escuela Nacional de Arte (ENA).

También es necesario mencionar a Víctor Rodríguez cuando obtuvo, en 1981, el Segundo Premio del Concurso Teresa Carreño, de Venezuela; y el Sexto Premio y el Premio Especial a la Maestría Artística en el Concurso Piotr Ilich Tchaikovski, de Moscú, en 1986; así como otros lauros alcanzados por Leonel Morales en el Manresa, de España, y el Teresa Carreño, de Venezuela; y Rodolfo Argudín en el Montreux, de Suiza, por sólo mencionar algunos.

Considerada una de las piezas fundamentales de la escuela cubana, la maestra Teresita Junco desarrolló simultáneamente una importante labor pedagógica que sigue regalando a la enseñanza artística numerosos triunfos alcanzados por sus discípulos: Elizabeth Caro, Ivet Frontela y Madarys Morgan, en España; Sandra Fonte, en Marsala y Andorra; Gabriel Urgell, en Marsala, Valladolid y París; Alexis Feo, en los Estados Unidos; Sergio Rodríguez, en Caracas; Leonardo Gell, en Costa Rica; Harold López-Nussa, en Suiza; o Marcos Madrigal, en Panamá, entre muchos otros.

Otros profesores como Esther Ferrer, Jorge Gómez Labraña, Silvio Rodríguez Cárdenas, Cecilio Tieles, César López, Ninowska Fernández-Britto, Alicia Perea, Hortensia Upmann, Danae Ulacia, María Teresa Pita, Mercedes Estévez, Andrea Mesa, Bárbara Díaz Alea, Silvia Echevarría, Hilda Melis, Andrés Alén, Teresita Irañeta, Viera Ulaskievich, Isabel Clavera, María Caridad Valdés, Rita María Vega, Mirian Valdés, Mirian Cruz, Rosalía Capote, María Dolores Novás, Ulises Hernández, Víctor Rodríguez, Roberto Urbay, Ileana Bautista –la lista sería inmensa- han contribuido también durante décadas al fortalecimiento y despliegue de la enseñanza pianística en Cuba con ordenadores gratificantes en distintas etapas de la segunda mitad del pasado siglo.

La Comisión Nacional de Especialistas de Piano y el Consejo Científico Metodológico, bajo la guía de la maestra Teresita Junco, fueron algunos de los mecanismos surgidos con el afán de elaborar y renovar los planes de estudio, bases y convocatorias de concursos, así como otras tareas relacionadas con la pedagogía del instrumento.

Al calor surgieron los seminarios nacionales que ayudaron de manera decisiva a la superación constante de los profesores; considerados como ente principal en el engranaje pedagógico a decir de la maestra Junco: “…no hay plan ni programa [de estudio] en el mundo que resuelva y sustituya al trabajo del profesor; su capacidad y su talento es lo que determina…”

Paralelamente, y por iniciativa de la ENA y el Centro Nacional de Escuelas de Arte, La Habana fue sede de los Encuentros Iberoamericanos de Profesores y Estudiantes de Música, los cuales ofrecían una muy atractiva programación de conferencias, clases magistrales y conciertos a cargo de especialistas cubanos y de la región; sumándosele desde 1996 el Concurso Iberoamericano de Piano que en sus cuatro ediciones ha reunido a más de un centenar de intérpretes de todas las edades.

Como se sabe, la confrontación profesional siempre ha sido motivo de superación y aprendizaje. El piano cubano necesitaba de un concurso internacional que permitiera servir de escenario a intérpretes de otras latitudes de forma tal que el país se insertara entre las plazas que ya contaban con un evento de esta magnitud.

Si bien los esfuerzos anteriormente citados ayudaron a enriquecer el ambiente pianístico en el país y sirvieron para mostrar no sólo el resultado de los pianistas con perfil profesional, sino también el trabajo desde las edades tempranas; no eran suficientes para cubrir las necesidades y deseos de los profesionales cubanos.

Es entonces que irrumpe, para beneplácito y orgullo, el Concurso y Festival Internacional de Piano Ignacio Cervantes organizado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y liderado por el destacado pianista Víctor Rodríguez.

El Cervantes, como habitualmente se le llama, cuenta ya con tres ediciones que han atrapado la atención de pianistas de América, Europa, Asia y Australia; siendo los anfitriones cubanos motivo de admiración para los visitantes extranjeros.

Marcos Madrigal
* Foto: Marcos Madrigal

Gabriel Urgell, Ivet Frontela, Javier González, Patricio Malcolm, Marcos Madrigal y Madarys Morgan han mostrado con su arte la diversidad y consolidación de la escuela cubana al obtener numerosos premios en dicho certamen.

No sería justo dejar de mencionar a Aldo López-Gavilán Junco, quizás el más ponderado internacionalmente entre los jóvenes pianistas cubanos, siendo merecedor de numerosos lauros en Cuba, Venezuela, Italia, Holanda, España e Inglaterra.

Por otra parte, Cuba cuenta en la actualidad con una novísima generación de niños menores de quince años que han impresionado por su madurez, dominio y virtuosismo ante el instrumento; y aunque su talento ha conquistado la admiración de públicos y especialistas trascendiendo el marco nacional, más importante aún es el verdadero tesoro que constituyen.

No temo al asegurar que marcarán muy pronto un hito en la educación y la historia del piano en Cuba, de hecho ya lo están haciendo con sus entregas diarias. Entre ellos vale mencionar a Willanny Darias, Marlon Bordas, Daniel Rodríguez, Gabriela Piñeda, Francis Santiago y Jorge Emilio González.

El maestro Jorge Luis Prats al escucharlos en la última edición del Concurso Iberoamericano de La Habana propuso escribir un libro que narrara el trabajo y los asombrosos logros que está dando la enseñanza del nivel elemental en nuestro país. Ello garantizaría la saludable continuidad de una escuela que se consolida como única en países del tercer mundo.

Mucho más pudiera hablarse acerca del papel que juega la enseñanza y el ejercicio del piano en Cuba, sus resultados, posibles asperezas y perspectivas futuras; quizás ése sea el tema para otro discurso o tal vez valorar lo que muchos especialistas temen asegurar: si existe o no una Escuela Cubana de Piano.

Considero que mucho se ha hecho y más aún falta por hacer, lo que no se puede negar es que la enseñanza del piano constituye orgullo para la nación cubana.  

 

FUENTES
Ulises Hernández La escuela pianística en Cuba (2004)
Teresita Irañeta Un piano que crece Revista Clave (1987)
Andrés Alén ¿Escuela Cubana de Piano? Revista Clave (2002)
Claudina Hernández  María Jones de Castro en la historia de un viejo castilloRevista Clave (2005)
Testimonios del Maestro Ulises Hernández ofrecidos al autor.




* El autor es estudiante de primer año de piano en el Instituto Superior de Arte.


* Foto publicada en el diario Panamá América

 
otros temas
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
 

 
 
Director: Marisol Díaz Sosa
Jefe del grupo Informativo: Ignacio Cruz Ortega
Jefe del equipo web: Edelvis López Zaldívar
Webmaster y Diseño: Francisco Quevedo Amador
Dirección postal:  Edificio N, Calle N, entre 23 y 21, Vedado, La Habana, Cuba.
Código Postal:  10400.  Correo: rmusical@cmbf.icrt.cu, Teléfonos:
(53- 7) 832-8893, 832-0085, 836-8054
© Copyright CMBF Radio Musical Nacional, 2010
Todos los derechos reservados


 
Quienes somos Contactenos Quienes somos Tema de Identificacióm CMBF Radio Musical Nacional correo