
Sara la jutía loca
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El dibujo animado en el cine muchas veces tuvo como cuna a los cómic de la época.
En Cuba, y hasta hace poco se afirmaba que, el primer dibujo animado realizado (sonoro) era Napoleón, el faraón de los sinsabores (1937), realizado por Manuel Alonso y ayudado por los dibujantes Ñico Luhrsen y Lucio Carranza, a partir de las tiras cómicas de igual título del periódico El País.
Sin embargo, gracias a un trabajo de investigación del Premio Nacional de Literatura: Reynaldo González, parece negarse todo lo anterior, pues encontró referencias diferentes en un número de Cine Mundial, órgano de la Industria Cinematográfica del Moving Picture World, en el que se ha podido comprobar que un antecedente de tal dibujo animado, es un filme perdido ―como casi toda la producción cinematográfica silente―, que se titula Conga y Chambelona (1919), del pintor y humorista Rafael Blanco (La Habana, 1885-1955), quien no aparece en listados de creadores fílmicos.
Como dato también curioso, refiere que un cronista sin firma reportó una exhibición privada, en Nueva York, a la que asistieron empresarios de los Estados Unidos y algunos políticos cubanos. Al filme, de entre 2,500 y 3,000 pies (más o menos veintisiete minutos en pantalla, extensión infrecuente en la época, más tratándose de un dibujo animado), se le atribuyen detalles técnicos de efecto sorprendente. A la pluma del dibujante satírico Blanco la calzaron la producción de Victoriano Martínez y las habilidades de Luis Seel como animador.
Lamentablemente y a pesar de los reconocidos esfuerzos de nuestro laureado Reynaldo, hasta el momento, no existen otros datos de prensa sobre esa producción.
Otro hecho a destacar, es el primer dibujo animado que recibiera un premio cinematográfico internacional. Me refiero a El maná (1961), de Jesús de Armas quien se inició en 1959 con la realización de breves cortos publicitarios de animación para la televisión. Hizo caricaturas para diversos órganos de prensa, y fuera, por demás, en 1960, fundador del departamento de dibujos animados del ICAIC y su director durante varios años. Incursionó en la caricatura, en la ilustración de textos y en la pintura. Entre sus mejores obras se recuerdan El maná y La prensa seria (1961), El realengo y Remember Girón (1962), El cowboy (1963), y Sara la jutía loca (1967).
La tercera acotación es la celebración del III Festival Internacional del Audiovisual para la Niñez y la Adolescencia (Cubanima) que se celebrará como es costumbre, en La Habana del 28 de mayo al 1 de junio.
Y, para cerrar con broche de oro, está la nueva distinción del Premio Nacional de Cine correspondiente al presente año que se otorgó, por unanimidad, al realizador Juan Padrón, creador del personaje de Elpidio Valdés y uno de los directores de animados más prolíficos y exitosos, cuya obra no sólo se centra en los reconocidísimos dibujos animados y su más famoso héroe, sino que se extiende a los muy populares vampiros, Filminutos y Quinoscopios, entre otros. A él, ¡Muchas Felicidades!