Los chicos del Coro
|
Desde hace algunos años y como parte del equipo de Cinemanía, el realizador galo Christophe Barratier
se encuentra entre los organizadores del Festival de Cine Francés, que cada año se celebra en varias ciudades de la Isla.
Ahora regresó de nuevo a la Mayor de las Antillas integrando la delegación de su país a la XI edición de la cita cinematográfica, considerada la más importante de cuántas organiza la Cinemateca de Cuba con un récord de 20 mil espectadores en 2007.
Yo tengo una historia casi de pasión con el público cubano, de una parte como organizador del Festival de Cine Francés y por la otra como director. Qué emoción yo sentí cuando presenté en 2004 Los chicos del coro!!! Pero esta película se había estrenado ya. No era una premier mundial.
Lo que consideraba una deuda consigo mismo y con los cinéfilos cubanos quedó saldada este año con el estreno mundial de París 1936, su más reciente filme cuyo debut en las pantallas francesas está fijado para septiembre venidero.
Cuando se organizaba esta edición del Festival yo, que estaba trabajando en la postproducción de París 1936, me dije que si venía a Cuba sin mi película iba a sentir como que me faltaba algo significativo.
Entonces le hice saber a los productores del Festival que me gustaría mucho, a modo de símbolo, juntar mis dos pasiones: la del Festival y la de cineasta.
Es decir, ofrecer a este público- que yo tanto respeto- una premier mundial porque sé que es poco común para un director francés hacer un estreno mundial en La Habana; normalmente se hace en París, en Hollywood…
Al referirse al tema de la película recientemente estrenada en La Habana, Barratier, que ya tuvo una nominación al Oscar con Los chicos del Coro en 2004, señaló:
Se ubica en la época del Frente Popular en Francia, el cual era un movimiento de izquierda.
Con anterioridad a él los obreros no disfrutaban de vacaciones pagadas y el sueño de muchos trabajadores –sobre todo en París- era ir a conocer el mar.
Esta reforma que dio a los obreros dos semanas de vacaciones pagadas fue una revolución, gracias a la cual en 1936 muchos de ellos fueron por primera vez a las costas
En Cuba el mar no es una rareza porque está por todas partes pero en París era una cosa solo para ricos por lo lejos que se encuentra. La película trata, en ese contexto, de cómo tres desempleados logran ir a conocer el mar.
París 1936 fue realizada en coproducción con Alemania y la República Checa. Entre sus intérpretes figuran Pierre Richard, Gérard Jugnot, Clovis Cornillac y la joven actriz Nora Arnezeder, presente también en La Habana durante la reciente presentación de la cinta.
Esta película es lo que se considera una superproducción ya que costó unos 30 millones de euros, unos 40 millones de dólares más o menos.
Con ella quise hacer un gran espectáculo para el público pero sin olvidar la historia, los seres humanos, el aspecto interior de cada personaje.
Su première mundial en La Habana constituye para mí una experiencia muy fuerte, algo que se va a quedar para siempre en mi memoria.