Fernando Alonso
|
El pasado 5 de mayo se anunciaron en el Teatro Bolshoi de Moscú los acreedores del importante Premio Benois de la Danza 2008 que recayeron en el maestro cubano Fernando Alonso, por la carrera de tantos años dedicados al ballet, y en otros cinco artistas en diferentes categorías.
Creado en 1991 por la Asociación Internacional de Danza para reconocer los eventos de ballet más sobresalientes de cada año en los escenarios del mundo, tanto en la interpretación y la coreografía, este galardón representa una de las distinciones más apreciadas en el ámbito de la danza.
El premio consiste en una estatua de bronce que inmortaliza al significativo diseñador y pintor ruso Alexander Benois, quien viviera entre 1870 y 1960, uno de los diseñadores fundamentales de los Ballets Rusos de Diaghiles en las primeras dos décadas del siglo XX, a quien se deben los diseños de los ballets Las sílfides, Petroushka, El beso del hada y La valse, entre otros.
Muchos consideran este premio como el Oscar de la danza, por lo rigurosa de la selección y por la irrebatible calidad de los laureados que ha tenido entre sus merecedores nombres como los de Mijail Baríshnikov, Maurice Béjart, Julio Bocca, y la cubana Alicia Alonso, quien lo recibiera en el año 2000.
El Benois se entrega en las categorías de mejor bailarín, bailarina y coreógrafo.
Ocasionalmente se entrega por la carrera de toda una vida, lo que sucedió este año con el maestro Fernando Alonso, cuyo nombre es crédito suficiente, pues se conoce su estirpe de fundador, forjador y ciudadano íntegro, sus aportes al arte y la enseñanza, las generaciones a las que ha dedicado casi sesenta años de su vida…y que todavía lo ven por las mañanas en la Escuela Nacional de Ballet o en los salones del Ballet de Camagüey, aportando sus conocimientos a estudiantes, bailarines y maestros que deben continuar la obra de los precursores de la hoy reconocida escuela cubana de ballet.
Carlos Acosta.
|
En esta oportunidad, el Benois de la Danza recayó en otro cubano: en la categoría de mejor bailarín, Carlos Acosta lo recibe por su interpretación del Espartaco de Yuri Grigorovich, con el Ballet Bolshoi; mientras, el brasileño Marcelo Gomes, del American Ballet Theater, también lo obtuvo por su actuación en el Othello de Lar Lubovitch.
Como mejor bailarina resultaron ganadoras la española Tamara Rojo, del Royal Ballet de Londres, por sus actuaciones en el pas de deux Esmeralda y en Carmen de Roland Petit; y la italiana Silvia Azzoni, bailarina del Ballet de Hamburgo.
El coreógrafo que recibió el Benois 2008 fue el director de los Ballets de Montecarlo, Jean Christophe Maillot, por su ballet Fausto.
El resto de los nominados fueron David Bintiey del Ballet Royal de Birmingham; Kirk Peterson del Ballet de Alberta de Canadá y Ana-Maria Stekelman del Julio Bocca Ballet Argentino entre los coreógrafos.
Eleonora Abbagnato del Ballet de la Ópera de París, Gillian Murphy del American Ballet Theatre y Cecilia Figaredo del Julio Bocca Ballet Argentino en la condición de mejor bailarina; y en mejor bailarín, Yuri Smekalov del Ballet Eifman, Lucas Oliva del Julio Bocca Ballet Argentino y Denis Matvienko del Ballet Asami Maki.
El jurado estuvo presidido por el coreógrafo ruso Yuri Grigorovich y lo integraron la maître cubana Loipa Araújo, el bailarín argentino Julio Bocca, la bailarina italiana Alexandra Ferri y los coreógrafos Asami Maki de Japón, Boris Eifman de Rusia y William Whitener de los Estados Unidos.
Dos días después se efectuó una gala benéfica con bailarines distinguidos anteriormente como Julie Kent, Vladimir Malakov, Lucía Lacarra y Cyril Pierre, Galina Stepanenko, Nadiezda Grantcheva y Nikolai Tsiskaridze, y Alessio Carbone.
Justo reconocimiento a nuestro movimiento danzario estos Premios Benois 2008 otorgados a Carlos Acosta y al maestro Fernando Alonso.
* El autor es profesor, crítico de danza y colaborador de los programas especializados de CMBF Radio Musical Nacional. |