Un adiós le damos al maestro Juan Blanco, uno de los iniciadores de la Vanguardia Musical en Cuba en los años sesenta del pasado siglo junto a otros destacados artistas.
Entre sus grandes méritos está que fue el primer compositor cubano que comienza a trabajar la música con medios de creación electroacústicos.
Antes del triunfo de enero de 1959, era un participante activo en la defensa de los valores de la cultura nacional desde la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo.
Mas, fue atrapado por las novedosas técnicas de la composición musical que desde hacía ya tiempo circulaban en el mundo.
Una nueva forma de expresión precisaba, así el maestro lo descubrió bajo el estímulo de otro gran creador, Alejo Carpentier, quien lo actualiza y abre ante su talento, un inexplorado ámbito tímbrico y una inmensidad de medios sonoros que le permitieron encontrar otros caminos de la realización.
Juan Blanco dejó al inmenso catálogo cubano, la primera obra electroacústica: Música para danza escrita en 1961, utilizando un oscilador electrónico y grabadores de cinta.
Unos años antes, en 1955, en la banda sonora compuesta por él para el documental El Mégano, las técnicas empleadas demuestran su necesidad por otros recursos expresivos.
Su intervención en el séptimo arte de la Isla también está en dos filmes de Tomás Gutiérrez Alea, el documental Esta tierra nuestra y el largometraje Las doce sillas.
Para 1964 el maestro Juan Blanco preparó el primer concierto de música electroacústica en Cuba. El acontecimiento contó con el estreno de sus obras: Estudios I y II (1961-1962) y Ensamble V (1962-1963) en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
Otras piezas escritas por él aumentaron el repertorio del género y le dieron fuerza y madurez, como Interludio con Máquinas y Ensamble VI, todas para cinta magnética sola hechas en 1963. Su primera obra mixta, Texturas para orquesta y cinta magnética, la compuso entre los años 1963 y 1964 .
En 1981 Juan organizó el Festival Internacional de Música Electroacústica Primavera en Varadero, un encuentro que permitió una mayor difusión de la música por computadora en la Isla Antillana.
Sus ediciones se realizaron posteriormente en La Habana y el balneario matancero. Luego de una pausa se reanuda para quedar definitivamente en 1998 con sede en el Centro Histórico de la urbe habanera con carácter bianual hasta el momento.
Desde su creación fue el director general del Laboratorio Nacional de Música Electroacústica, y también vicepresidente de la Sección cubana del Consejo Internacional de la Música de la UNESCO, además de jurado en diversas ediciones del Concurso Internacional de Música Electroacústica de Bourges, Francia, y presidente de todas las ediciones del Festival Internacional de Música Electroacústica en Cuba.
Juan Blanco compuso alrededor de doscientas obras empleando medios electroacústicos. Realizó además importantes experiencias de distribución de múltiples fuentes sonoras en grandes espacios abiertos, y creó complejos espectáculos e instalaciones multimedia.