Teresita Junco al piano,
Concierto de
Mozart No. 23 en A, mov. II.dirije
Maestro Guido López-Gavilán
Póstumo homenaje de familiares, amigos, alumnos y compañeros que le quieren y admiran, recibió la maestra Teresita Junco, quien falleció este domingo en la capital cubana.
La destacada pianista y pedagoga dejó de existir como consecuencia de un accidente cerebrovascular a la edad de 62 años.
Entre los primeros en rendirles honores estuvo el maestro Jesús Ortega:
Tuve el raro privilegio de conocer a Teresita desde que era muy niña, por fue hija de uno de mis grandes amigos, el maestro Jorge Junco.
A parte de sus valores como persona, como ser humano maravilloso que era, Teresita es un pilar de la enseñanza pianística cubana y lamentablemente, ya no vamos a tener esa gran maestra que nos acabe de pulir a esos talentos jóvenes como hizo con muchos de ellos.
Por su parte, el musicólogo Radares Giro reconoció las virtudes que la acompañaron.
Siempre fue en primer lugar muy estudiosa, con un gran talento, una dedicación hacia la música, un amor a la música haciendo honor a su apellido. A mi juicio, heredó la seriedad, el rigor con ella misma y hacia sus alumnos.
El legado de Teresita, formadora de talentos, vive y se multiplica en sus alumnos, la gran mayoría de ellos también, acudieron a darle el último adiós.
El joven y talentoso Harold López-Nussa expresó:
Siempre he dicho que ha sido mi maestra de la vida, fue mi segunda profesora de piano, prácticamente como pianista, y la gran mayoría de lo que soy, se lo debo a ella. Va a seguir siendo mi maestra.
Creo que la pianística cubana le debe a Teresita, y alguien dijo alguna vez, y me parece muy bueno recordarlo ahora, que no hay acontecimiento en el piano en Cuba, que no haya tenido que ver con Teresita.
Otro de sus discípulos, el pianista Patricio Malcolm dijo:
El legado que deja Teresita trasciende mucho más allá de la música cubana y la labor pedagógica. Trasciende a niveles humanos. A partir que cualquier persona escoge la profesión de maestro, ya pone el amor como una de sus principales armas, y ese es el caso de Teresita.
La distinguida músico desciende de la familia Junco. De su padre, Juan Jorge Junco, creador la escuela cubana de clarinete, heredó un arte que logró desarrollar y transmitir, no sólo a sus hijos, sino a cada uno de sus educandos, pues ella estableció una metodología que es la base de la escuela cubana de piano.
Unida en la vida al maestro Guido López-Gavilán, desde el seno familiar, deja honda huella que se manifiesta en el virtuosismo y entrega de Ilmar y Aldo López-Gavilán Junco.
La familia López-Gavilán Junco, creada por Teresita, prestigia la escuela y la música cubana, general.
El tributo llegó asimismo, de la amiga y colega, la maestra Zenaida Romeo, quien luego de contener su dolor, declaró:
Ella ha sido una mujer plena, una mujer que se pudo desarrollar en todos los ámbitos de la vida, feliz, en el amor, como madre, abuela, profesora…Así, que opino que en todos los ámbitos de la vida, Teresita fue una ganadora.
Graduada en las especialidades de piano y dirección coral, desplegó una intensa y exitosa trayectoria artístico-pedagógica en el ámbito nacional e internacional.
Fue fundadora y profesora titular de la especialidad de piano del Instituto Superior de Arte de La Habana, y presidió la Comisión Nacional de este instrumento, además de miembro del Consejo Científico Metodológico.
Entre sus reconocimientos y condecoraciones ostentaba la Orden al Mérito Pedagógico, Medalla de la Educación Cubana, Distinción Raúl Gómez García, Medalla por la Cultura Cubana y Orden Alejo Carpentier.
Despedimos a una eminente artista de la cultura cubana. Honor a la pedagoga, la mujer, la pianista, que tantas veces nos hizo aplaudirla en sus clases y presentaciones.
Una gran ovación a la maestra Teresita Junco por haber existido.
16062009/ elz
De las páginas escritas de Opus Habana
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