
Jorge Enrique Adoum |
En aquella primera convocatoria que realizó la Casa de las Américas, presidida por su fundadora, Haydée Santamaría y que se conoció, como Concurso Literario Hispanoamericano, entre sus primeros participantes y galardonados estuvo el maestro de las letras ecuatorianas, recientemente desaparecido a sólo unos días de su cumpleaños 83, Jorge Enrique Adoum, quien lo mereció en 1960 con su poemario Dios trajo la sombra.
Después, y siempre, en los más difíciles y complejos momentos, siempre fue el amigo leal, el colaborador habitual de la publicación CASA, participando nuevamente en su Premio Literario, pero en su condición de jurado, en varios géneros, ya que tuvo la capacidad de expresarse por varias funciones literarias, y así fue miembro de aquel jurado de poesía en 1968, y después de teatro en 1975 y, más tarde, hace dos décadas, también de novela.
Sus textos se dieron a conocer en Cuba y más allá de las fronteras insulares, gracias a su participación en las páginas de la revista y enriqueció el catálogo de las ediciones de la CASA, institución que le galardonó con la Medalla Haydee Santamaría, sistémica y fecunda relación que jamás ha concluido, por eso también pronunció el discurso inaugural del encuentro de intelectuales de nuestra América, subrayando que gracias a Cuba, había podido vencer el pesimismo y asumir otra mirada ante la historia, como una utopía de lo posible.
Muchas fueron sus obras, entre ellas la muy conocida novela Entre Marx y una mujer desnudaque se llevó asimismo, al cine por su compatriota, el realizador ecuatoriano Camilo Luzuriaga, siendo el más universal de los autores de esa nación sudamericana, por lo que además fue nominado al Premio Cervantes.
Recordemos su presencia en la XII Feria Internacional del Libro de La Habana para presentar uno de sus títulos, en 2003: De cerca y de memoria, libro de unas 592, en edición de la cubana casa de Arte y Literatura, sobre el que afirmó, el poeta y Premio Nacional de Literatura Pablo Armando Fernández, al referirse a la profusa información de aquellas páginas: que pudieron ser quinientas más porque la vida de Adoum es rica y extraordinaria.
Escritor que cultivó la poesía, la narración, el ensayo reflexivo, la dramaturgia, igualmente, fue poeta y promotor cultural, así como estuvo vinculado a la docencia universitaria, para proyectar no sólo su erudición e inteligencia, sino para trasmitir como lo hizo con su palabra apasionada y sabia, su sensibilidad y humanismo.
* La autora es escritora, periodista y biógrafa de José Martí |