Leo Brouwer |
Desmintiendo el refrán, Leo Brouwer es profeta dentro y fuera de su terruño. Ante el talento extremo no se pueden cerrar los ojos y, en este caso, mucho menos los oídos.
El cumpleaños 70 del genial guitarrista, compositor, director de orquesta y pedagogo ha sido celebrado en casi todas las latitudes a lo largo de este 2009.
La fiesta abrió en Dinamarca el pasado año, en marzo se le rindió honores en el IX Festival Internacional de Guitarra de Culiacán 2009 en Sinaloa, México. Rusia acogió al maestro en mayo con la presentación del Cuarteto de Cuerdas de La Habana en la sala Rachmáninov del Conservatorio Chaikovski.
Los aplausos continuaron este septiembre en el Gran Teatro de Córdoba, Andalucía, y otras funciones en Madrid, España.
En su patria, estuvo en mayo la XIII Feria Internacional Cubadisco, entre otros homenajes, el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), le otorgó el Premio Nacional de Cine por su labor en la dirección del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC durante los años 60 y el centenar de obras compuestas para el séptimo arte.
El jolgorio vuelve, esta vez mediante cuatro conciertos que, como parte del Festival Leo Brouwer de Música de Cámara, grandes instrumentistas y amigos suyos ofrecerán con su obra en el género los próximos días de octubre en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, en la parte más antigua de La Habana.
Esto fue un proyecto de la musicóloga Isabelle Hernández, quien ha dedicado prácticamente su vida a recopilar, restaurar, editar y recuperar partituras perdidas, es decir, mi obra completa.
Hizo mi biografía y mi catálogo. Ese es el punto de partida de estos homenajes, dijo a CMBF durante un encuentro con motivo del Festival que se iniciará este viernes 16 de octubre.
Interrogado acerca de los estrenos que se producirán durante el evento, el también Premio Nacional de Música 1999 señaló:
Hay unos cuantos estrenos. Incluso, de obras muy antiguas como las que escribí a los 16, 17 años que ahora mismo me parecen asombrosas, porque un niño semianalfabeto no tiene el bagaje cultural necesario, aunque la información la buscaba yo.
Por una cosa muy singular, porque yo oía CMBF desde niño. La he oído toda mi vida y ese fue mi maestro.
Hay una serie de obras de esa época y contemporáneas, actuales, como las Elegías Martianas que he dedicado a Niurka González, la gran flautista, no sólo de Cuba. Es una de las más grandes flautistas del mundo.
Poco aconsejable sería, no obstante, alentar la ilusión de que sean escuchadas esta vez en La Habana las más recientes composiciones de quien no cesa de crear.
¿Las últimas…? Hay algunas como Las ciudades invisibles para orquesta sinfónica, basada en Italo Calvino, que se estrenó en Finlandia y se volverá a hacer dentro de pocos meses. Está también el Cuarteto de Cuerdas Número 4.
Y aprovechó la ocasión para destacar:
Pero, hay cosas trascendentales. Creo que hay cosas que un compositor no puede olvidar. La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), ha editado dos discos: uno con la integral de mis cuartetos de cuerdas y un segundo con los tríos para piano, violín y cello.
Curiosamente, nada tiene que ver con la guitarra que es mi instrumento. Pero, como la guitarra es parte de un todo y no es el todo, pues eso se manifiesta así.
Desde que en 2004 el sello Colibrí del Instituto Cubano de la Música publicara el álbum doble Homo Ludens, el público nacional no ha tenido la oportunidad de adquirir nuevos fonogramas de esta figura insigne de la cultura universal.
Es que grabar es muy difícil en Cuba. Hay mucha demanda de la música popular, que es conocida en el mundo entero, y es lógico –como decimos en criollo “se cae de la mata”- que el interés básico de las disqueras, esté en las músicas populares cubanas que son tan buenas, con intérpretes tan fantásticos como los que hay, Juan Formell, Adalberto Álvarez, Manolito Simonet, la Original de Manzanillo, Cándido Fabré y un montón de gente fantástica que tenemos.
Y aparte de eso, algún reguetón de calidad, que lo hay. Lo que ocurre es que el reguetonero no ha profundizado en el tesoro que tiene en sus manos. Las raíces de esa música son muy serias.
Cuando se den cuenta del tesoro que tienen en sus manos estudiarán un poquito, leerán a José Martí, Nicolás Guillén y entonces el nivel de calidad del reguetón –sin dudas- va a subir junto con la información misma.
Acerca del Festival de Música de Cámara que bajo su nombre comenzará este viernes en el Centro Histórico de La Habana, dijo a CMBF:
Es una culminación, aunque no en tiempo, porque todavía quedan cuatro o cinco giras de las cuarenta que estamos haciendo.
Estoy muy feliz, posiblemente es una de las cosas más importantes por las que yo haya pasado. Quizás, la vez que pude dirigir la Orquesta Filarmónica de Berlín, la orquesta de Herbert von Karajan, pueda compararse posiblemente en cuanto a magnitud.
Pero, en cuanto a felicidad por un hecho artístico están algunos de los más grandes amigos y más grandes músicos que hay en Cuba y eso es inolvidable.
15102009/ elz
Foto Francisco Quevedo |