Tiempo de cosecha es para quienes desde hace más de tres lustros y al amparo de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, se han dedicado al rescate e interpretación de la música antigua.
Hablo en particular de Ars Longa, Conjunto que liderado durante 16 años por Teresa Paz convoca desde hace una década a un evento anual especializado, el cual en las últimas ocho ediciones lleva el nombre de Festival de Música Antigua Esteban Salas.
Con toda intención la cita asume este año el subtítulo de Encuentros y Confluencias, porque también pretende mostrar los frutos de otras agrupaciones que han crecido alentadas por un proyecto que tiene su eje en La Habana Vieja.
En esta oportunidad el suceso, que con anterioridad ocupaba sólo una semana, se extenderá a lo largo del mes de febrero con un concierto cada sábado, comenzando este viernes 5, en la Basílica Menor de San Francisco de Asís, a cargo del gambista francés Francois Joubert-Caillet.
Un curso de viola da gamba, otro de improvisación, conferencias y la proyección de audiovisuales ocuparán el resto del programa que tendrá además como sedes, la Iglesia de Paula, el Centro Hispanoamericano de Cultura y el Colegio Universitario San Gerónimo.
Refiriéndose a la presente edición, la Licenciada Miriam Escudero, musicóloga de Ars Longa, señaló:
Lo más trascendental de esta edición del Festival es el hecho de resumir diez años de trabajo con la puesta histórica de una obra colosal como lo es el Messiah de George Frederic Händel.
En esta, han trabajado durante seis meses los integrantes de Ars Longa, junto a alumnos de la Escuela Nacional de Arte, todos bajo la dirección de Teresa Paz.
Realmente, es lo más importante que nos hemos propuesto dentro del evento. Si solamente el Festival tuviera un concierto, ya valdría la pena haberlo hecho sólo por la puesta de esta obra.
A lo que añadió la especialista:
Hay un criterio de madurez en el hecho de que Teresa pueda asumir la dirección de una obra grande que no compete exclusivamente a Ars Longa.
Ella ha sido la directora del grupo durante 16 años, pero ahora no se trata solamente de Ars Longa, sino del Conjunto unido a otros actores que vienen de trabajar en agrupaciones diferentes y son capaces de comprender las técnicas de ejecución, sumarse e integrar un conjunto, en el cual no se ven las costuras, no hay diferencias entre unos y otros.
Ha logrado cohesionar a esos músicos, porque tiene un criterio muy sólido de dirección y conducción de la música.
Por su parte, Teresa Paz, dijo acerca de la obra que interpretarán en la jornada de clausura el 27 de febrero, en el escenario de la Basílica Menor de San Francisco de Asís:
Este oratorio es una de las obras musicales más interpretadas, en sentido general. Es una obra de carácter popular en el sentido de que se ha tocado en los diferentes ámbitos; no sólo por músicos profesionales, sino también por músicos de las iglesias.
Además, Händel la escribió para que pudiera ser interpretada igualmente, por personas que no fueran profesionales de la música.
Acerca del carácter histórico de esta puesta del Messiah, la directora de Ars Longa explicó:
Es una versión histórica, porque se hace con un criterio de interpretación histórico. Con el criterio del fraseo del barroco; de cómo debe ser la ejecución de las cuerdas: por ejemplo, no hacer tanto vibrato; que las notas sean más flexibles.
En el caso de los oboes son oboes barrocos, al igual que en el caso del fagot, que es un instrumento que hemos adquirido recientemente, gracias al esfuerzo de la Oficina del Historiador.
Asimismo, la directora de Ars Longa destacó el concierto de polifonía que la Camerana Vocale Sine Nomine ofrecerá el 20 de febrero en la Basílica; al igual que el de fagot y oboe que realizarán el día 19 en la Iglesia de Paula, Abraham Castillo y Frank Ernesto Fernández, junto a la Orquesta Sinfónica del Instituto Superior de Arte.
Hemos tratado de hacer pocos conciertos en el Festival, pero que sean conciertos de excelencia. Escogimos agrupaciones específicas que puedan mostrar todo lo que se ha aprendido en Cuba de la música antigua.
Según pudo inferirse de las palabras de Miriam Escudero, no sólo los músicos han madurado en estos años de trabajo: existe un público que ya demanda esta opción cultural.
Hay un público cautivo de la música antigua. Un público que exige cada vez más, que a veces pregunta cosas que me sorprenden, porque demuestran un conocimiento, indicó la musicóloga.
Hay un público joven, muy interesante, porque nosotros que vamos a muchos festivales en Europa vemos que el 90 % de los asistentes son adultos de entre 50 y 60 años de edad. Hay mucha ausencia de público joven.
En Cuba ocurre que estamos muy equilibrados. Tenemos todas las edades representadas y es muy agradable que los jóvenes también se interesen por este repertorio.
Con agrupaciones que ya han madurado profesionalmente y un público que espera con particular interés cada presentación descorre sus cortinas esta VIII edición del Festival Esteban Salas, un encuentro en el que confluyen rigor y talento.
04022010/ elz |