Olga Egórova |
El comienzo de la historia que sucintamente les contaré tuvo como escenario el Museo de la Ciudad, otrora Palacio de los Capitanes Generales, en la parte más antigua de la capital cubana, donde la moscovita Olga Egórova, profesora universitaria y doctora en Ciencias Técnicas, se vio frente al óleo del Conde de Casa Montalvo que realizara Juan del Río, hace 215 años.
Como el criollo acostumbraba a pintar a las grandes personalidades de la época junto a un objeto de valor, lo que acompaña al gentil hombre es una copia del diseño de una máquina de vapor, dibujo nada ajeno a la especialista, pues durante su carrera en Rusia estudió similares, resultado de la inventiva del famoso ingeniero español Agustín de Betancourt.
Suficiente para que esta investigadora removiera cielo y tierra en pos de corroborar lo que casi estaba segura: el primero de estos equipos traídos a la Isla antillana, para la industria azucarera fue hecho por el científico que tanto admira.
Después de consultar varios archivos en España, Rusia y Cuba, además de muchísima bibliografía sobre la actividad económica de la Mayor de las Antillas en el siglo XVIII, visitar el Archivo Histórico Nacional y efectuar un arduo trabajo de campo, la acuciosa estudiosa supo que la referida máquina se trajo en 1796 por encargo de Francisco de Arango y Parreño y el Conde de Casa Montalvo, el mismo del retrato, y que sobre el tema había bastante información.
Sin embargo, en sus indagaciones nada encontró acerca de la vida y obra de de Betancourt, hombre de tanto prestigio en Europa y que durante los 16 años de estancia en Rusia dejó profundas huellas, entre estas la fundación del Primer Centro de Educación Superior de Ingeniería.
Que tuviéramos una biografía del eminente ingeniero se encargó entonces la también doctora en Ciencias Históricas por la Universidad de La Habana, Olga Egórova , volumen que verá la luz en la 19. Feria Internacional del Libro Cuba 2010, con el título de: Agustín De Betancourt. Secretos Cubanos de un Ingeniero Hispano-Ruso.
El libro, de 126 páginas, lleva el sello editorial Abril y se presentará el viernes 12 de febrero en la sala Alejo Carpentier de la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, día que se develará lo que su autora ha querido mantener en reserva para los lectores.
06022010/ elz |